No. Lo siento, pero no. No puedo engancharme a una persona que va a desaparecer. No puedo acostumbrarme a algo que nunca mas voy a tener. Por eso, deja de intentar quererme y hazme daño. Utilízame . Que todo sea superficial, que no haya ni un mínimo sentimiento. Serás el primero en irte y no va a dolerme. Seré la que se queda atrás y no va a importarme. Y, si me quieres, miente. Si acabas sintiendo, escóndelo. Finge. Que yo jamás me de cuenta. No voy a apostar a un juego que ya he perdido. No voy a jugarme la piel por algo que no tiene sentido. Hagas lo que hagas no voy a creerte. hagas lo que hagas no voy a escucharte. Serán palabras que no llegarán a mi mente. Mi mejor sonrisa y un abrazo, pero la mirada siempre de lado. No puedo dejarte entrar. Solamente puedo empujarte a salir. Y una vez que te vayas, nada. Una noche de diluvio y el resto de la vida bajo el sol. Ahora sólo me queda convencerme a mi misma.
A veces se nos atragantan las palabras en la garganta, tartamudeamos, dudamos, y no estamos seguros de si, simplemente, soltarlo o guardárnoslo dentro. Siempre, siempre, déjalo salir, clava tus palabras en la mente del resto, que nunca jamás sean capaces de olvidarte. Que nunca nadie menosprecie el poder de una oración.
miércoles, 13 de diciembre de 2017
martes, 1 de agosto de 2017
Ojalá.
Quizás no fui lo que necesitabas en ese momento, ni supe entender tus razones. O simplemente yo no era del tipo que te gustaba, pero ojalá solamente te hubieras quedado conmigo. A tu lado me sobraba el aire, no me hacía falta respirar.
Ahora, te has convertido en un recuerdo empañado de lágrimas; lágrimas derramadas gota a gota en silencio cuando nadie puede ver. Eras y serás era persona a la cuál nunca dejaré de querer. Sin importar lo que hagas, sin importar lo que duela, sin que importe nada en absoluto, permaneceré ahí para ti. Aunque tu no quieras, aunque no lo necesites, aunque no te importe. Porque para mí lo fuiste todo aunque yo para ti igual no fui nada. Deseaba que se parara el mundo a nuestro alrededor pero, al final, sólo se detuvo para mí.
Te echo de menos. A ti y a todo lo que venía contigo. Ojalá no hubieras dejado que me fuera. Pero ahora se ha hecho tarde, todo lo que teníamos se ha esfumado y todo lo que podríamos haber tenido se desvanece. Ojalá con tus te quiero desaparecieran mis lágrimas, ojalá consiguiera creerme todas tus palabras. Ojalá pudiera pensar en ti en pasado y que no dolieras tanto como lo haces. Simplemente ojalá. Pero aún así soy la tonta que no te puede decir adiós, que seguirá tus pasos hasta dónde la guíes, que te mantendrá en su mente y en su corazón aún cuando ya te hayas ido.
Sin embargo, mantendré todo esto en silencio, serás mi mas duro secreto, nunca lo sabrás.
Es mejor así.
Desearía volver a donde todo empezó.
miércoles, 12 de abril de 2017
El paso del tiempo.
Era una tarde otoñal como otra cualquiera. Era un día cálido y tranquilo de finales de octubre. No tenía nada de especial salvo por el hecho de que estaba toda la familia reunida para la celebración del nacimiento de mi primer nieto. Un revuelo innecesario, en mi opinión, pero inevitable. Lancé un bufido de desesperación mientras desviaba la vista hacia el gran ventanal que había en el fondo, ganándome una mirada de desaprobación por parte de mi mujer. Pero, entonces, recordé algo que había olvidado: el por qué de celebrar todos los acontecimientos como aquellos. Todos y cada uno de esos momentos eran motivo de fiesta. La última campanada del año, el cambio de estación, el primer latido de corazón de una vida, el "sí" con el que entregas tu vida a otra persona, cada soplido entusiasta para apagar unas velas e incluso, irónicamente, el último aliento que nos regala cada persona antes de dejar este mundo. La razón: que son momentos que nunca volverán a repetirse. Son únicos e irrecuperables, y marcan un antes y un después en nuestras vidas. Pueden implicar el inicio de algo nuevo, el final de una mala época o simplemente un punto de inflexión. Pero son importantes. Mirando a mi derecha estaba sentada la mujer de mi vida, la que me había regalado todos y cada uno de los preciosos recuerdos que atesoraba en el fondo de mi memoria. Me sonrió, y se le formaron unas pequeñas arrugas en la comisura de los labios y de los ojos. Estaba igual de hermosa que la primera vez que la vi. Las únicas diferencias eran la aparición de algunas canas en su abundante melena y las huellas en su rostro que dejaba el camino que llevaba recorrido. Y me vino a la mente nuestro primer beso, nuestros primer viaje juntos, nuestras numerosas discusiones, el día de nuestra boda, nuestro primer hijo y, ahora, nuestro primer nieto. Paseando la vista por todos los presentes era palpable que todos y cada uno de ellos disfrutaban enteramente de aquel momento de felicidad, compartiéndolo con el resto. Mi hijo dirigió la miada hacia mí y me sonrió con un asentimiento de cabeza. Y, entonces, apretando la mano de mi esposa y mirando a la pequeña criatura que dormitaba ajena a todo el ajetreo que había causado, lo comprendí. Ahora era su momento. Ahora experimentaría, poco a poco, todo lo que yo había vivido. Levanté la mirada al cielo y pensé en mis padres. Ellos también habían pasado por todo aquello. Sin embargo, el tiempo, ladrón implacable, ponía fecha de caducidad absolutamente a todo. Por ello, se debe disfrutar de todas las pequeñas cosas, por insignificantes que sean. Ya que, si no, cuando queramos darnos cuenta, quizás sea demasiado tarde.
Mdlvs.
jueves, 21 de abril de 2016
No se hacia dónde dirigir mi mirada.
No se hacia donde dirigir mi mirada. Algún tiempo atrás, todo lo que mis pupilas eran capaces de captar era tu silueta. Era clara y precisa, y se levantaba sin ninguna imperfección contra la luz de un futuro tan incierto como esperanzador. Sin embargo, ahora esa luz se ha apagado dejándome ciega y mis pupilas no saben hacia donde dirigirse. No me queda más remedio que extender mis manos, buscando a tientas una señal que me indique el camino correcto. A pesar de todo, me acecha la duda de sí seré capaz de seguir esa dirección si me aleja de ti. Por eso me encuentro aquí, en el cruce de caminos hacia mi futuro. Y, por mucho que me duela, se que seguiré aquí hasta que la esperanza se desvanezca por completo. Porque mientras quede la más mínima posibilidad de permanecer entre la seguridad de tus brazos, no seré capaz de elegir ninguna dirección.
martes, 1 de marzo de 2016
Es hora.
Que pase lo que tenga que pasar. Pero sigo dándole vueltas
al mismo pensamiento una y otra vez. ¿Qué le ronda la mente? Sus expresiones
imposibles de leer. Actos encontrados, totalmente opuestos. Y dudo. Y comprendo
que mi fortaleza es mera ilusión. Una mente fuerte no duda. Un corazón fuerte
no duda. Solo queda pretender. Mantener el espejismo frente al resto.
No lo reconoceré ante nadie. Ni siquiera ante mi misma.
Porque reconocerlo sería admitir demasiado.
Mdlqv.
sábado, 19 de diciembre de 2015
Hoy.
Hoy, escribo esta carta
para desahogarme, para sacar todo lo que tengo dentro de mí que no me atrevo a
decir en voz alta. Porque no tengo el coraje suficiente para expresar lo que
siento, lo que me angustia. ¿Cómo podría cambiar mi vida sin atreverme a dar el
primer paso? Una vida vacía de tristezas y llena de emociones, pero carente de
significado. No sé hacia donde me
dirijo, voy dando tumbos, pretendo que todo está bien cuando ni yo misma
lo sé. ¿Qué es lo que falla? Todo lo que me llena es momentáneo, parece que no
soy capaz de encontrar nada que me satisfaga a largo plazo. ¿Qué es lo que está
mal en mí? Algún engranaje en mi interior no gira correctamente. Se bloquean el
paso sin descanso hasta que, sin remedio, uno se deja llevar y decide
entregarse a la completa locura. Y entonces, durante un periodo de tiempo
indefinido pero finito, se deja arrastrar por el desasosiego y deja de luchar
contra la corriente. Se da por vencido y empieza a girar como si no hubiera
mañana. Sin embargo, justo cuando empieza a acostumbrarse a ver el mundo a
través de los breves atisbos, la espiral de imágenes, sentimientos, sensaciones
y recuerdos que se habían envuelto en torno a él, se detiene. Y entonces, tiene
que acostumbrarse de nuevo a apreciar la vida desde otra perspectiva. Es como
pasar una eternidad en la oscuridad, sin un rayo de luz, sin un rayo de
esperanza que alumbre el vacío. Pero, después de años añorando la libertad,
ansiando deshacerse de las cadenas que impedían la huida, cuando la puerta
hacia un nuevo camino se abre ante frente a ti no importa cuanto hayas soñado
con ese instante, no podrás verlo de inmediato. La luz cegará tus ojos
haciéndote perder el rumbo de nuevo, obligándote a hacer un último esfuerzo con
las escasas energías que te quedan para adaptar tus ojos a esa hermosa
claridad.
domingo, 26 de julio de 2015
Rendición.
La noche había llamado a su puerta repetidamente y sin
descanso. Sin embargo ella mantuvo su puerta cerrada impidiendo su paso, manteniéndose
a salvo arropada por la cordura. Pero, cuando la noche cesó en su intento, la
cordura dio paso al inmenso vacío y la noche dio paso a un día interminable.
Entonces, abrió sus puertas en medio de la claridad abrumadora y llamó a la
oscuridad de vuelta. No se hizo esperar, hizo su aparición y entró. Ella,
embriagada de locura no se opuso. Sin embargo, tal y como esperaba, cuando la
noche desapareció fue para no regresar. Y, así la abandonó, acostumbrando sus
ojos una vez más al brillo cegador del nuevo día.
Mdlqv.
jueves, 2 de julio de 2015
Soñando un sueño.
El tiempo sigue corriendo, las
horas no se detienen, las estaciones se desvanecen una tras otra ante sus ojos.
Mantiene su vista fija en el cristal de la ventana, mirando a la gente que
pasea tranquilamente por la calle en un intento vano de abstraerse de su
realidad. Pero le es imposible. Los recuerdos inundan su mente sin descanso,
desolando hasta los lugares más recónditos de su alma. Cerrando los ojos se pierde
en su más anhelada realidad, en la visión de ensueño de su vida, dándose cuenta
inconscientemente de que tan solo es una quimera. Una fantasía en la cuál su soledad desaparece,
la pasión por descubrir el mundo resurge y su existencia recobra su
significado. Ahora, mantiene una rutina constante camuflándose con el mundo.
Sus palabras, sus emociones, sus acciones, vacías. No tiene conciencia de que el tiempo pasa a
su alrededor mientras evoca en su mente recuerdos inexistentes. Imagina con una
claridad sorprendente como sería su irrupción en su vida, permitiéndose
experimentar una satisfacción momentánea. Sueña con el tacto de sus dedos recorriendo su
clavícula y se estremece al sentir como se le eriza la piel. Sin embargo, una
vez más, acaba tropezándose con la barrera de la realidad. En ese momento se pregunta si él sabrá como
se siente; si conocerá que, sin él, su vida, aunque llena de emociones y vacía
de tristezas, está carente de significado. Entonces, se da cuenta de que no
quiere conocer la respuesta y se adentra de nuevo en el mundo imprevisible de
los sueños. Porque así pasa su vida sin él, soñando despierta con imposibles.
viernes, 29 de mayo de 2015
No hay vuelta atrás.
Llegase a mi vida de repente, conocerte no entraba en mis planes. Pero entraste en mi vida sin preguntarme. Y fuiste como una ola chocando contra las rocas, erosionando su superficie una y otra vez, cada vez con más fuerza, sin descanso. Como un mar embravecido acompañado de un viento huracanado. Como una espiral infinita de la cual es imposible escapar. Llegaste arrasándolo todo a tu paso y te fuiste siguiendo tu camino, sin volver la visa hacia los destrozos que tu paso había causado, sin importar lo que habías dejado atrás. Continuarás tu camino pero yo me quedaré atrás, hundida, anclada a tu recuerdo, buscando una bocanada de aire que me llene de vida, algo que se que no encontraré porque ya no estás aquí. Yo misma te he alejado de mi vida, he soltado tu mano para que puedas seguir la corriente, para que el tiempo te arrastre hacia donde mejor estés. Pero ese lugar no es conmigo. Soy tan solo una sombra que acompaña tus pasos sin preguntar el destino. Pero ya no soy capaz de seguirte el ritmo, me he quedado detrás, sin encontrar la forma de volver a alcanzarte.
Con cada paso que das, separados por el hielo.
Se que nunca voy a poder superarte.
sábado, 23 de mayo de 2015
Vida.
Mente repleta de voces resonando con un sin fin de ideas. Sin saber a cual de ellas debería escuchar, decide guiarse por el instinto y no mirar atrás. Eligiendo rumbos sin ton ni son y sin aparente razón. Dando tumbos por una vida de la cual aún quedan muchas cosas por descubrir. Encontrando la felicidad en las pequeñas cosas y recibiendo con los brazos abiertos a cualquier remolino de ilusión. Porque en eso consiste la vida. Sin lógica, sin motivos, simplemente seguir regocijándote en un futuro que aún está por llegar, siempre hacia delante.
El mundo cambia constantemente y también yo. Transformación incesante de intenciones interconectándose con el paso del tiempo y con el cambio de estación.
Escucha la voz de tu interior; es la que siempre tiene razón.
Mdlqv.
viernes, 25 de julio de 2014
Cambio de perspectiva.
Un suceso inesperado, un corazón roto como el resultado de un amor no correspondido, el regusto del sabor amargo de una decepción. Abre los ojos y dedícate a observar las piezas de ese puzzle que no encajan. Despliega las alas y abraza las ráfagas de aire esperanzado; deja que el viento revolotee y se enrede entre los poros de tu piel formando un lazo inquebrantable, cierra los ojos disfrutando de la brisa vigorizante y contén tu respiración hasta que todo a tu alrededor se apague, hasta que todos los colores converjan en un mismo punto, hasta que la última gota de vida sea drenada, hasta que se extinga la agonía del fuego de la última llama, hasta que ya no quede nada, que sea indescriptible. Y, entonces, inhala tu próxima aliento, esto acaba de comenzar. Levanta la mirada hacia ese cielo repleto de nubles que cabalgan hacia el horizonte con un aura de venganza. al igual que un ave alza su vuelo empieza tu camino.
Es tiempo de despertar.
Mdlqv.
lunes, 27 de enero de 2014
A manera de prólogo.
Nos solemos preguntar en ocasiones, el porqué y el cómo de
las cosas; y pocas veces por no decir ninguna, obtenemos una respuesta tal,
capaz de dejarnos agusto con nosotros mismos y con nuestros pensamientos.
Quizás la mejor forma de encontrar de cierta manera, pues totalmente
es imposible, nuestra tranquilidad, es dejar florecer nuestros pensamientos y
nuestros sentimientos al viento, libres. De esta manera, éstos, sueltos por en
derredor de nuestra atmósfera, sin dejarnos nunca totalmente solos, nos libren
un poco de su peso, con lo cual nosotros podemos vivir un poco en paz.
Este es el motivo de estos versos. No sé si tendrán calidad
para ser leídos, eso depende de la opinión de quieres los leen, y tampoco sé si
quizás algún día lograra leerlos alguien, pero lo que si se y con certeza, es que
el plasmarlos aquí me ha hecho sentir a mi mismo el orgullo de que soy capaz de
pensar, de que soy capaz de soñar, de que puedo hacer materializar esos
pensamientos y esos sueños, que si para los demás carecen de importancia, de mi
persona requieren su atención.
Quizás por ser excesivamente romántico, y por la necesidad
de mostrarme a mí mismo ese romanticismo creo este libro. Lo cierto es que lo
he creado y que con mucha, poca, ninguna importancia, aquí está.
El que algún día lo lea, que no espere encontrar un milagro,
pues no lo es. Que el leerlo le lleve a conocer los pensamientos y sentimientos
de un hombre, sin más; porque como un día dijo alguien:
“El hombre siempre hombre a pesar de su pesar.”
A.J.G.G.
domingo, 12 de enero de 2014
Despedida al amor.
Él entró en la habitación, silenciosa y concurrida,
y allí en un rincón la ha visto encogida.
Estaba acostada en la cama que aunque llena, era vacía,
pues aunque allí estaba, él no la reconocía.
Su cara no resplandecía como el sol en primavera,
estaba apagada y vacía, esperando alguna espera.
Dormitaba levemente con los ojos muy cerrados,
se acercó calladamente y la besó en los labios.
Se sentó en un silla fría, dura y tranquila,
para admirarla con ternura amor pasión y desdicha
Y de pronto de sus ojos y a través de las mejillas,
resbalaron los sollozos de un corazón que se rompía.
La cogió bien de una mano mientras lloraba y gemía,
la acaricio con sus labios y la acerco a su mejilla.
entonces ella musito su nombre entrepausado,
como nombrando al amor del presente y del pasado
Raudo el contesto con voz de llanto apagado,
te quiero mucho mi amor, ponte buena que nos vamos.
entonces ella sonrió, abrió despacio los ojos,
lentamente le observó para volver a cerrarlos.
Esa fue su despedida, su adiós para siempre,
no obstante se fue tranquila, pues el estaba presente.
El sintió su corazón romperse en mil pedacitos,
cuando por fin comprendió que ella se había ido.
Alguien después musito que todo había terminado,
Más para el si pensó que aun faltaba algo.
Se levanto despacito con los ojos sonrojados,
y después de dar un grito se fue de allí defraudado.
Y ya en la calle despierta mirando al cielo azulado,
maldijo a la vida entera por robarla de su lado.
Después siguió caminando lentamente por la acera,
pensando, olvidando y llorando, recordando su tristeza.
Y esa noche muchos vieron una nueva estrella brillar,
con la forma de un te quiero y el color de la verdad.
y siempre al anochecer se le ve mirando al cielo,
solo por agradecer al que fue su amor sincero.
Adiós amor susurraba, jamas te he de olvidar,
Adiós amor no te vayas, espérame en la eternidad.
A. J. G.G.
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